Oliendo los Zapatos a un Extraño

Cuando hablamos de usar el transporte público cualquier detalle o acontecimiento nos puede tocar ver en él: Gente tocando algún instrumento musical con la intención de pedir ayuda monetaria para cualquier dificultad en la que estén sometidos, o vemos gente ofreciendo un producto con la intención de, también, recaudar dinero para una causa personal, cosas como la inseguridad o violencia física entre algunos pasajeros puede ocurrir, aunque esperemos que nunca nos pase.

Y cuando se habla de la cultura de Asia más allá de sus logros y cosas positivas, algo en lo que se destacan, sin duda alguna, es en su creatividad o en cosas inéditas: No sólo en cosas referentes a la tecnología, sino que, al hablar de cosas que inventan con carácter de juego, ociosidad, o recreación ellos, sin duda alguna, no son nada cuadrados y sin lugar a dudas se salen de lo convencional.

Pero también son originales en cuánto a las cosas que suceden en el continente.

Resulta que en China un señor, de edad avanzada, se encontraba sentado en el transporte público, cuando un joven le pidió su zapato sólo por un momento a lo que, aparentemente, el señor accedió y él gordito se lo quitó; ¿Para qué? Para olerlo y luego lamerlo por unos cuántos segundos. Cuando el señor del zapato vio lo que el joven estaba haciendo con su calzado inmediatamente se lo pidió, se lo volvió a poner y se alejó del joven extraño.

Probablemente sea la cosa más extraña vista en un camión, y claro, lo tuvo que haber hecho un chino.

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